miércoles, 12 de octubre de 2011
De vuelta en el mercado de bienes raíces
Me place comunicarles que nuestro nidito de amor se encuentra de vuelta en el mercado de bienes raíces. Lo enlistamos con la agencia CORE, miren que bonitas quedaron las fotos que reflejan las paredes recién pintaditas y el piso acabadito de pulir.
Por favor, riegen la voz a ver si se vende, a nuestra familia creciente ya le hace falta cambiar de nidito muy pronto.
lunes, 10 de octubre de 2011
El último del verano
Hoy la temperatura nos hizo sentir como el último día del verano, la última ñapa calientita, y pensé que era una buena oportunidad para brindarle a mis lectores un recuento de nuestras aventuras del verano. Entre mudanzas de Brooklyn a Manhattan (y de vuelta a Brooklyn), polvos de remodelación, visitas, salidas, pequeñas y grandes aventurillas..., aquí les va las mejores fotos de un verano que atesoramos en el corazón.
Desde que divisamos las primeras florecitas silvestres en el parque,
el verano prometía ser especial.
Lleno de música,
el dulce nombre de abuelita,
bailes en el parque con amigas,
abrazos fuertes de primas.
Entonces llegó Taina...
y bailamos una melodía diferente:
Tenoch se convierte en hermano, los hijos son plural,
nuestra vida se transforma un pocó más, nuestro corazón crece aún más.
Luego llegaron los amigos,
aquellos que viven a un ritmo que admiro.
Se nos regresa a casa abuelita y la extrañamos desde el primer día.
No olvidaremos los picnics en el parque de Riverside Drive,
y las aventuras caminando por la costa del Upper West Side.
Inventando campamentos en la sala para pasar la tormenta...
Creando maneras nuevas cómo llevar las crias a cuesta...
Taina,
Taina,
bienvenida al verano de nuestras vidas.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Mi proyecto
Me la paso cada día recordándome a mi misma que lo único importante que tengo que hacer hoy es cuidar a mis hijos: que estén sanos y felices.
Me la paso olvidándome mientras trato de cocinar, y limpiar, y coordinar las mil peripecias que comprenden mi vida.
El día que no se puede hacer lo demás, pués bien será.
Mis hijos son mi proyecto a corto y largo plazo.
Un día de éstos volveré a escribir aquí.. ; )
Me la paso olvidándome mientras trato de cocinar, y limpiar, y coordinar las mil peripecias que comprenden mi vida.
El día que no se puede hacer lo demás, pués bien será.
Mis hijos son mi proyecto a corto y largo plazo.
Un día de éstos volveré a escribir aquí.. ; )
jueves, 4 de agosto de 2011
La historia de tu nacimiento
Mi Querida Taina,
Han pasado ya varias semanas desde que llegaste al mundo, pero mi recuerdo sigue intacto y una sensación total de dulzura se apodera de mi cuando recuento en mi memoria ese día en que te parí.
Te parí un viernes, a las cinco de la tarde. Te esperé por nueve meses y un poco más, realmente estaba desesperada al ver que pasaban los días y no llegabas. Pero al fin tu llegada fué triunfante, impetuosa y emocional. Tan llena de lucidez y nítida fué la historia que no puedo descansar hasta contarla enteramente:
Es éste uno de los principios que más respeto del parto, el comienza y se desarolla a su propio tiempo, sin contar las horas o minutos, sin presionar el ritmo natural con nada.
Por eso ya había aceptado remotamente la idea que que talvez no podrías nacer en el Birthing Center, sino en una sala de hospital, pues para poder parir en el primero sólo nos quedaba un día. Era el día en que ya tenía cita con la acupulturista, que trataría de inducir con agujitas el parto, pero no fué necesario, porque ese día llegastes tú.
Desperté a las 4:00 de la mañana con contraciones seguiditas y hasta las 5:00 decido medirlas para notar que llevaban un ritmo progresivo, estas contracciones finalmente duelen. Bueno, eso piensa una (que aquellas dolían) hasta cuatro horas más tardes en que duelen de verdad y cuándo ya estába yo en las puertas del Birthing Center vomitando hasta las vísceras. No fuí oficialmente admitida a las 9:00 de la mañana, sino que mi querida partera Sussanah nos dirigió hacia el Parque Central a caminar por al menos dos horas, y así lo hicimos. Caminamos por las calles de la ciudad, desayunamos (otra vez), subimos y bajamos escaleras eléctricas en el Time Warner Center y ya en la librería Borders no podía más y decidimos regresar. De vuelta al hospital ya eran las 11:00 de la mañana, tenía ya 4 centímetros de dilatación y oficialmente fuí admitida a mi querido Birthing Center.
Varias cosillas hacen del Birthing Center un lugar óptimo para el parto y el nacimiento: es un cuartito cómodo e íntimo–modelado como si fuera el cuarto de una casa, la cama no es de hospital–es una cama familiar, allí no se administra anestesia, ni se abren panzas con bisturi. Pero sobre todo, allí puedes pasar los dolores del parto entre las burbujas relajantes de un jacuzzi. Para mí fué una bendición, después de "laborar" tres horas más por las escaleras y pasillos del hospital, pasar los dolores más intensos en el agua. Las tres horas que me ubicaron en las 3:00 de la tarde con aún 4 centímetros de dilatación me causaron un poco de tensión y me atacó el pavor de sentirme estancada con un dolor que no avanzaba. La bebé sin embargo seguía bajando y yo no seguía abriendo. Así que discutimos la idea de "romper la fuente" o el agua, y después de discutirlo, decidimos hacerlo. Las contracciones prometían ser más fuertes así que mi partera recomendó que entrara al jacuzzi y así lo hice.
El agua, el agua es mágica en la Noche de San Juan, y en esa hora de 3:00 a 4:00 de la tarde, el agua obró milagros en mí. Pude abrirme de verdad. En cuclillas en el agua, fuí capaz de soportar las contracciones más fuertes. El agua soporta el peso de tu cuerpo y permite que tus caderas floten, y las burbujas del agua te ayudan a bailar con el ritmo de la vida que estaba cada vez más cerca. El sonido de las burbujas era una canción que relajaba los sentidos y era imposible tensar los músculos vaginales en el agua, el agua te distrae y las burbujas te mecen. Allí en el agua el instinto manda, el dolor manda, y ya no puede una sino dejarse llevar, dejar el dolor (y la vida) ganar. Al salir estaba dilatada por el agua, ya tenía 8 centímetros.
Lo demás fué el desenlace feliz de la historia. Unas cuántas mega-contracciones en cuclillas sobre la cama, unas ganas brutales en incontrolables de pujar, el seguir mis instintos y dejarme llevar. Tres pujos grandes y allí estás... empapadita y gritando a todo pulmón, como tu mamá gritó unos segundos (minutos, horas???) atrás. Te sentí tan caliente y tan pesada, te sentí tan viva y fuistes infinitamente amada.
Hoy todavía eres una nueva experiencia en nuestro hogar, eres una nueva aventura, eres locamete apretada y revolcada con gusto por tu hermanito cada mañana (y cada vez que te encuentra en un rinconcito de la casa). Que bueno que llegastes a nuestras vidas, nos haces completos y perfectamente felices.
Te ama y te adora, Mamá.
| Fotos del primer mes |
| El caracolito de ombligo |
| Amor de hermanos |
| Vestido hecho por mamá |
domingo, 31 de julio de 2011
Mi ausencia por aquí
Sólo quería compartir una pequeña nota justificando mi silencio en las páginas de mi blog, al igual que en facebook, email, twitter, skype, y hasta de las calles de Brooklyn.
Obviamente tengo una nueva bebé y es verano, lo que significa que casi no me siento un segundo del día y no caliento mucha casa. Tengo las manos llenas, si, y además estoy viviendo en Manhattan.
Muchos cambios, ajustes y deasajustes... pero pronto espero volverlos a embelesar con mis historias, imágenes y desatinos. Viene en camino la historia del nacimiento de Taína y muchas fotos de verano.
Gracias por esperar.
martes, 14 de junio de 2011
La Taina Mexicana
Es morena y nos llegó en un hermoso dia de cielo azul.
Pasamos un dia (gris afuera) acurucados dentro del Birthing Center del St. Lukes. Se puso amarilla y tuvimos que quedarnos un dia gris más bajo las luces florecentes del hospital.
Sus labios prietitos se pegaron a mis pezones oscuros y su piel tiernecita se iluminó de rosado. Mis fluidos transparentes se convirtieron en lechita dulce y blanca, que cura el hambre y cierra la flor roja, abierta y desgarrada.
Anteayer llegamos a casa cruzando el Brooklyn Bridge bajo un cielo menos gris. Me dormí entre sábanas verdes con pijamas de rosa y azul, con un chiquillo respirando entre mis pechos llenos y una bebe rendida (y rosada) enrroscada en mi espalda.
Taina Saldaña Rodríguez,
nació el viernes 10 de junio de 2011 a las 5:00 de la tarde
en el Birthing Center del St. Lukes-Roosevelt Hospital
en la ciudad de Nueva York.
Pesó 7 libras, 9 onzas y midió 20 pulgadas
Hoy se encuentra gozando de su papá, mamá, abuela
Pesó 7 libras, 9 onzas y midió 20 pulgadas
Hoy se encuentra gozando de su papá, mamá, abuela
y hermano mayor en Brooklyn, NY
domingo, 5 de junio de 2011
Baby Shower 'a la Mexicana'
Este es el cuarto y último "baby shower" que hemos tenido el privilegio de disfrutar. La familia de mi esposso Francisco le llamó un "sprinkle" o llovizna, pero aquello fué un aguacero de relagos, comida, gente buena y alegre, y eventualmente, lluvia literalmente.
Pero antes de llover el sol brilló hermosamente y compartimos con los Saldañas en el patio de la casa de Mael, uno de los hermanos de Francisco. Abajo: Silveria y Lena.
Tenoch disfrutó mucho jugando al aire libre y compartiendo...
con primitas, primitos y amiguitas.
Tio Nino, abuelita Silvina y tia Lena.
Primo Ernie, tia Patty y tio Jaime.
La adorada primita: Maya.
La refrescante ensalada de frutas.
El delicioso bizcocho de zanahorias.
Mama Boricua en Queens con su pancita.
Con mi mamá.
Con la adorable primita Kateleen y mi Tenoch.
La comida estuvo increíble, como todo banquete Mexicano: pernil, pollo, selección de arroz mexicano y arroz millonario, ensalada de coditos, ensalada verde y tortillas (no hay fotos porque me la pasé ocupada comiendo). Recibimos muchos regalitos lindos y especiales.
¡Tanta gente que agradecer por tan bonita sorpresa! Un especial besito a las cuñadas: Lena y Millie, autoras intelectuales e inventoras de profesión, las quiero mucho.
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