martes, 6 de mayo de 2014

Mi bendita mancha de plátano, por Madelyn Rodríguez

Esta pieza es compartida con el auspicio de National Puerto Rican Day Parade Inc. (www.nprdpinc.org), sin embargo las opiniones expresadas, ideas y concepto son de la autoría de Madelyn Rodíguez.

Es increíble cómo,  cuando uno sale de su país natal, uno se vuelve más patriota que la misma bandera. Aunque nací y fui criada en Puerto Rico, al tener papá cubano, siempre me he sentido un poquito de aquí de Puerto Rico y un poquito de allá. Crecí viajando mucho  por todos los Estados Unidos, Canadá, México, República Dominicana, Venezuela, Europa, pero especialmente visitando a mi familia paterna que estaban radicados en Nueva York y en Miami. Siempre siguiendo la filosofía  de que "nadie te quita lo bailao". Y aunque era gracioso el que las personas enseguida nos preguntaran si conocíamos a algún Menudo al enterarse de que éramos de Puerto Rico, nunca, nunca extrañé el arroz con habichuelas ni quería regresar de ningún viaje.

En Puerto Rico, mis gustos musicales eran claros –música americana 100%, escuchando 95X en la radio. ¡Yo era una rockera de verdad! Los cocolos, o aquellos que escuchaban salsa, eran esos otros con los que no nos gustaba hangear. Comer pizza, sándwiches o alguna otra chuchería era la moda en esas edades universitarias. Eso de comer comida criolla, para nada. La televisión que veía eran los sitcoms de las cadenas norteamericanas –Cosby Show, Who’s the Boss y Full House– y las discusiones que se formaban cuando alguien quería ver TV en español en la casa.

Madelyn Rodríguez de Karma-Free-Cooking.com
Cuando me preguntaba la gente – ¿de dónde te sientes? ¿de dónde eres? Siempre hacía la salvedad que les comenté anteriormente. Nunca me sentía que era completamente puertorriqueña… Hasta que me mudé por un tiempo a vivir fuera de Puerto Rico. Tuve la gran oportunidad de estudiar mi maestría en Chicago y esos estudios me llevaron a aceptar un trabajo en La Gran Manzana… en NUEVA YORK. Una ciudad que visitaba posiblemente año tras año y ahora se me estaba dando la oportunidad de VIVIR allí.

 Pero al mudarse uno fuera de Puerto Rico, al saber que estarás meses sin pisar tierra boricua, hay un switch que se le prende a uno que es difícil de apagar.  Es algo inconsciente y automático.  Yo no lo puedo explicar.  Aunque muchos de mis compañeros de escuela y de trabajo eran norteamericanos, empecé a buscar amistades latinas para poder hablar y expresarme libremente en español.

Mensualmente teníamos fiestas latinas donde la única música que se escuchaba eran merengues y salsas. Juan Luis Guerra y su 4.40, Gilbertito Santa Rosa y Jerry Rivera eran los reyes indiscutibles de la banda sonora de nuestras vidas en aquella época.  Tuve novios que no podían entender como YO podía saberme de memoria todas las letras del disco de Jerry Rivera…  YO, quien sólo escuchaba música americana en Puerto Rico. Mi compañera  de cuarto sabía que cuando el disco Romance de Luis Miguel estaba puesto, no se me molestaba. 

Fueron innumerables las veces que fuimos en búsqueda del “mejor mofongo” en Manhattan, cogí clases de salsa para aprender a dar vueltas complicadas en esos salones de baile en Chelsea y me invitaron a mi primera parada puertorriqueña en Nueva York.  ¿¿¿Qué,  qué???  Yep, en el 1994, hace exactamente 20 años atrás,  tuve el honor de sentarme en los bleachers de la Quinta Avenida para presenciar mi primera Parada Puertorriqueña.  Fue una experiencia genial.  Posiblemente una de las experiencias que me hicieron comenzar a extrañar mi Puerto Rico y a considerar regresar vivir en la Isla.

Porque cuando se nace y se cría en Puerto Rico, uno es realmente bendecido.  Y muchas veces uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo separan de eso… nuestras playas, nuestro clima, nuestra naturaleza y hasta nuestra gente.  Y te das cuenta de lo mucho que es parte de ti, de lo mucho que lo quieres, de lo mucho que te hace falta cuando estás lejos.  Vivir en Nueva York y estar entre tantos compatriotas puertorriqueños – seamos de aquí o de allá– hace que uno sienta una conexión especial con este pedacito de tierra 100 x 35.

Me di cuenta que esa “mancha de plátano” está bien arraigada en mí y que no quiero que se me vaya.  Estoy muy orgullosa de mis raíces y de mi cultura.  Y ahora, cuando viajo alrededor del mundo, soy una embajadora de mi Puerto Rico, celebrando todo los que nos hace el pueblo que somos, especialmente nuestra gastronomía.   Y a través mi blog, KarmaFree Cooking, comparto muchas de las recetas que celebran lo que es ser de Puerto Rico.  Y para todos aquellos lectores de Mamá Boricua en Brooklyn, que veces se pueden sentir desconectados con su propia “mancha de plátano”, les brindo una receta que espero les guste y les alimente tanto su panza como su espíritu boricua:


CANOAS DE PLÁTANO MADURO 
RELLENAS DE ESPINACAS


INGREDIENTES
4 plátanos maduros
1 bolsa de espinacas bebés frescas
1 cebolla mediana, picadita
1 diente de ajo, machacado
4 onzas de queso crema
un chorrito de half & half o de leche
una pizca de nuez moscada
2 cdas de piñones (pine nuts), tostados
1 taza de queso mozzarella rallado
aceite de Oliva
sal y pimienta a gusto


PROCEDIMIENTO
  1. Asa lo plátanos en su propia cáscara en el horno…  pica un poquito las puntas del plátano y le haces un tajo de una punta a la otra, por la parte de adentro, para que el plátano tenga espacio de expandirse mientras se cocina.  Los horneas sobre una bandeja de hornear cubierta con papel parchment por 30 minutos a 350F. 
  2. Mientras se cocinan los plátanos, preparamos el relleno de espinacas…  En un sartén grande a fuego mediano agrega un chorrito de aceite de oliva y cocina suavemente las cebollas picaditas.  Añade el diente de ajo para que el aceite y la cebolla se permeen con el sabor del ajo, pero sin que se queme. 
  3. Cuando las cebollas estén blanditas, cocidas y translucidas, remueve el diente de ajo y añade los puñados de espinaca fresca. Puede parecer mucha en el sartén, pero con el calor se van a hacer nada. Si deseas, puedes ayudar tapando el sartén por unos minutos. Menea bien la espinaca con las cebollas para que se mezclen bien y se junten los sabores.
  4. Añade el queso crema en pedacitos para que se te haga más fácil incorporarlo a las espinacas.  Si encuentras que la mezcla está muy apretada, agrega un chorrito de leche o half & half.   Sazona bien con sal, pimienta y un poquito de nuez moscada. Debes tener una mezcla de espinaca cremosita.
  5. Cuando los plátanos estén cocidos, remuévelos de sus cáscaras y coloca los plátanos en moldes de hornear.  Puede ser un molde de cristal cuadrado que te quepan los 4 plátanos uno al lado del otro. O los puedes colocar en platos alargados como de lasaña individuales, si prefieres. Yo hasta he usado unos ramekins llanos que tengo y funcionan de lo más bien.
  6. Coloca los plátanos con su curvatura natural hacia arriba. Si le hiciste el tajito a la cáscara por ese mismo lado, ahora, haz ese tajito más profundo para que rellenes el plátano de ese lado. Coloca una ¼ parte de la mezcla de espinacas sobre cada plátano. Esparce los piñones por encima de cada plátano y cúbrelos con el queso rallado. 
  7. Vuelve a colocar en el horno a 350F por unos minutos hasta que el queso se derrita y se dore un poco. Disfrútalas con una ensalada verde o un buen arroz guisado con maíz.
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Madelyn es una lacto-vegetariana, viviendo en San Juan, Puerto Rico. Ella se convirtió en vegetariana después de comenzar a practicar yoga seriamente 10+ años atrás. Fue gracias a las enseñanzas del yoga que desarrolló una mayor apreciación por la cocina y desarrollar recetas que se ajustaran a su nuevo estilo de vida. Para Madelyn, ser vegetariana va más allá que simplemente no consumir carne o productos animales. Tiene que ver con llevar un estilo de vida lo más natural y orgánico posible – evitar refrescos carbonatados, aditivos y medicamentos químicos, productos enlatados o comida que haya sido cocida hace mucho tiempo, entre otros. Cansada de escuchar la mala reputación que tenía la cocina vegetariana por ahí, en el 2007, comenzó el blog vegetariano KarmaFree Cooking para compartir su estilo de vida vegetariano y presentarlo como una opción deliciosa, saludable y fácil de integrar a cualquier estilo de vida. Puedes interactuar con KarmaFree Cooking en Facebook, en Twitter, en Pinterest y en su versión en español, KarmaFree Cooking en Español

lunes, 5 de mayo de 2014

Los martes de mayo son martes de abrazos


Esta campaña es una colaboración con los autores independientes de karma-free-cooking.com, clubdelasdiosas.com, estilofamiliar.com y sofritoforyoursoul.com. La iniciativa se debe gracias a el auspicio de National Puerto Rican Day Parade Inc. (www.nprdpinc.org), sin embargo las opiniones expresadas, ideas y concepto son míos y de los escritores independientes de cada blog antes mencionado.

Ya se acerca la fecha de la Parada Puertorriqueña, a sólo un mes, Junio 8 está a la vuelta de la esquina. Y es por eso que este mes lo dedico a un compartir de voces y de ideas, de Boricuas de aquí, de allá y de diferentes partes. Cada martes de mayo compartiremos un abrazo de escritores, pensadores y seres humanos que respeto y amo; ellos nos regalaran un post que recoge la escencia de lo que son y lo que aman para compartirlo con nosotros con motivo de la Parada.

¡Nos esperan abrazos de Puerto Rico, de California, de la Florida y del Bronx... Y LOS DE TODOS USTEDES! Porque el 8 de junio es un día para celebrar la cultura y riqueza Boricua en el mundo entero. Cuento con tu apoyo, respaldo y brazos para devolver el abrazo.

Un abrazo cariñoso desde Brooklyn,

Marixsa
Mama Boricua en Brooklyn

viernes, 25 de abril de 2014

Boricua Time en Hispanicize 2014

Esta pieza ha sido escrita con el auspicio de National Puerto Rican Day Parade Inc. (www.nprdpinc.org), sin embargo las opiniones expresadas, ideas y concepto son míos.


 
 Boricuas de aquí y de allá, y Latinos de todas partes, nos encontramos y 
celebramos nuestras similitudes y diferencias. Aquí comparto la música, la amistad 
y los abrazos compartidos con los Boricuas de Nueva York y del mundo.

Hispanicize 2014 es el evento anual más grande de Latinos en los medios de noticias, medios sociales, periodismo, publicidad, relaciones públicas, cine y música. Se llevó a cabo en Miami del 1 al 4 de abril de éste año.

Hispanicize reunío Boricuas y Latinos de todas partes, representando distíntas áreas... desde estudiantes, hasta empresarios, autores y músicos. El diálogo y el aprendizaje se dió no sólo por medio de charlas y presentaciones, sino también a través de eventos de musicales, reconocimientos a Hispanos destacados y premiaciones a la gente innovadora y que más: diálogo actual y real entre gente diversa y de distintas partes. Marcas y compañías que quieren trabajar con los Hispanos hicieron sentir su prescencia y amigos de facebook y twitter se conocieron allí por primera vez.

Gracias a el apoyo de la junta directiva del National Puerto Rican Day Parade, Inc. pude llegar allá, aprender nuevas estrategias y destrezas, hacer contactos profesionales y estrechas lazos de amistad y de colaboración. Allí a todos nos unía una misión en común: promover a los Hispanos, premiar a los Hispanos, capacitarlos, educarlos e inspirarlos.

Espero disfruten de ésta recopilación de momentos musicales con Boricuas de aquí y de allá, y Latinos de todas partes.

#nprdp2014 #hispz14 #wepa

'Batida Verde' para los nenes

Aquí les dejo una receta recién descubierta, modificada, repetida, perfeccionada y consumida constantemente por todos en casa. Fácil de hacer, nutritiva y súper rica... ¡de verdad!

Si no lo has hecho, ¡empieza yá! Frutas, vegetales y nueces crudas son esenciales en la dieta de niños y grandes. Nosotros la tomamos entre comidas y nos dá energía, además de que nos satisface.


 'Batida Verde' para los nenes

Ingredientes
1 banana
1 taza de espinacas
1 taza de agua de coco
3/4 taza de frambuesas o fresas
1/4 taza de nueces (yo uso pecans)
2 tazas de hielo

Ponlo todo en la licuadora, mezla, sirve y devora. 

¡Repite todos los días!



 

domingo, 30 de marzo de 2014

La aventura, tesón y pasión Boricua


Esta pieza ha sido escrita con el auspicio de National Puerto Rican Day Parade Inc. (www.nprdpinc.org), sin embargo las opiniones expresadas, ideas y concepto son míos.

Me vine a Nueva York hace 15 años atrás con una maleta, un diploma de la UPI  y cero planes. Me inspiró un enamorado que no me quería para nada y los sueños troncados de bailarina frustrada. Soñadora y bendecida como siempre... llegué sin nada y hoy lo tengo todo.

Tengo todo lo que necesito, debo aclarar. Pues lo que deseo y aún no tengo... ESO es lo que me inspira a levantarne de la cama todos los dias a seguir la lucha.

¿Pués que deseo? Se preguntarán. Deseo una communidad. El mundo ideal con que soñaba desde que era chamaquita. La gran ciudad que brindaba el balance perfecto entre aventura, tesón y pasión.

Aquél Nueva York que vivía en mis sueños de aventura, en donde el peligro era excitante a lo West Side Story. Allí dónde El Gran Combo se divertía con encanto y con primor, mientras Rosie Perez sale de Brooklyn a mover el alma en la tele.

Pero también el mismo lugar dónde el Boricua conservaba su corazón y tesón en medio de cualquier situación, como en La noche que volvimos a ser gente (ese cuento brutal de José Luis Sánchez). Allá donde también vivián sinúmero de primos desconocidos y unas cuántas tías fiesteras. Allí donde se bailaba salsa de lunes a viernes: lunes: pa’ El Flamingo, martes pa’ el Copacabana... (antes de que este se volviera turístico), miércoles, jueves, viernes...

Dondé Dolores Conchita se convirtió en Chita Rivera y el mundo aprendió a ponerle con pasión el acento a Juliá. Dónde Rita Moreno cuajó su Emmy, Grammy, Oscar y Tony. Y se puede ver Shakespeare de gratis en el parque.

Pués, que más, MI mundo ideal! La comunidad que deseo y sueño se vuelve sentimiento desbordado en bandera mono-estrellada azúl, roja y blanca en La Parada Puertorriqueña de Nueva York, el evento dónde convergen tódos los sueños, los tuyos, los mios. Allí dónde nunca he marchado y hace mucho tiempo no me he asomado, allí regreso éste año. En el esplendor de ese patriótico festín, allí dónde concurren los de la derecha, izquieda, arriba y abajo, allí se encuentran mis hermanos.

Hemos llegado muy lejos, y aún nos falta por caminar. Aquí estoy hoy, aquí nacieron mis hijos y no se aún cómo llegue: con el diploma y la maleta... y los sueños. ESOS, esos no mueren jamás.

viernes, 21 de marzo de 2014

Las cosas que aprendí de mi Madre que me ayudan a salvar a mi Madre Tierra


A veces pensamos que es muy difícil ser verde, que estamos muy acostumbrados al estilo de vida del siglo XXI, que la comida sale calientita y rápida de McDonalds, que el microhondas lo resuelve todo, que las frutas de Sam's Club son las más frescas, que no podemos respirar sin aire acondicionado, que no podemos vivir sin bolsas plásticas, que es muy caro comer saludablemente...

Mientras crecia recuerdo muchas costumbres de mi madre que me parecían un poco absurdas y anticuadas, y juraba que, cómo los tiempos han cambiado, yo no sería así. ¡Que equivocada estaba! Mi madre me enseño con su sabiduría casera, a ser la mejor hija de ésta nuestra Madre Tierra. Desde el uso inteligente de materiales, recursos y espacio, hasta el conservar energía y alimentos, aprovechando lo disponible, sustituyendo lo tóxico por los natural y causando menos impacto en el ambiente.

Mi mamá no compraba papel toalla, escurriría los plátanos fritos en bolsas de papel re-usadas, usaba el trapito de fregar hasta la extinción, aplastaba las latas y envases de plástico vacíos para ahorrar espacio, reusaba las bolsitas zip lock hasta el cansancio, reusaba los envases plásticos de mantequilla para guardar comida en la nevera en vez de comprar envases tupperware. Todo esto lo hace todav ía y yo tambi én.

Mi madre se ha opuesto a comprar secadora de ropa, se ha tostado la piel por d écadas en el patio secando toda la ropa al sol, usa pinches de ropa para sellar mejor bolsas en uso de galletas, cereales y otras cosas en la cocina para conservar su frescura por más tiempo. No recuerdo a mi mamá botando comida, jamás. Se inventa un platillo de lo que haya en la nevera, o en el árbol del patio, o con lo que esté en especial en el mercado (que a su vez es lo que está en temporada). Mi madre conoce todas las frutas, vegetales, viandas, hortalizas, plantas, árboles y flores por su nombre, sábe qué hacer con cada uno de ellos: los comestibles, los medicinales, los que aromatizan, los que pican...los ha utilizado todos y los aprovecha. Esto lo aprendió a su vez de su madre, en tiempos en que obviamente no tenian más opción que utilizar los recursos a su alcance y a su disposición. Que gran riqueza es esa, la que vivián los pobres de principios del siglo pasado.

Mi mami ha sido la primera ecologista que yo he conocido. Ella arroja las c áscaras de frutas y vegetales en el patio para alimentar a las gallinas (y a su vez alimentar a la tierra), limpia cristales con vinagre (en vez de comprar windex) desde mucho antes que se pusiera en boga, añade limón a los trastes para cortar la grasa, añade agua al líquido de fregar para rendirlo. Ella sabe utilizar al m áximo los recursos que abundan, conservando los escasos. Nunca ha confiado en el horno de microhondas y le molesta el aire acondicionado. Posee ropa de los años 70 en el armario de uso diario y reusa las piezas que más le gustan hasta el cansancio, remendando y reparando según sea necesario. Yo quiero ser como ella.

Acá los gringos contemporáneos educan a sus hijos en la conservación del planeta y cantan canciones sobre my best fried earth. Nosotros, los Boricuas e Hispanoamericanos, la llamamos Madre Tierra. Maternal concepto heredado del sur: Pachamama o Mama Pacha (Madre Tierra), gran deidad entre los pueblos indígenas de los Andes. Que dulce nombre: emotivo y personal. Que otra relación más cercana e influyente que la de una madre: nacemos, aprendemos de ella y, después de recorrerla, volvemos a ella.

A mi madre, ahora sólo falta convencerla de que las latas, botellas, plásticos y papeles que hay que sacar aparte, sí serán reciclados. Que se los llevan a un lugar aparte de la basura y efectivamente se procesan y eventualmente se reusan o reciclan. En eso la podría ayudarla Tenoch, que ya sabe dónde va todo papel, cartón, plástico y caja en la casa: a la bolsa del reciclaje.
 
Este artículo fué originalmente publicado por Marixsa el 5 de abril de 2010

lunes, 10 de febrero de 2014

Make Room For My Baby


Participé junto a mis niños y una amiga en este episodio de la serie "Angry Gladys" en YouTube hace más de año y medio atrás. No se los había compartido, pero aquí va. Así se vive en Nueva York, mi vida a cambiado y ya no he tenido tiempo ni para escribir, pero les debo mucho. Iré tratando de ponerme al día. Disfruten.