lunes, 11 de octubre de 2010

Lo que esta leyendo Tenoch en octubre


A pesar de que parece vislumbrarse el momento triste en que la adorada siesta de mediodía desaparecerá de nustras vidas, los días que sí se dá leemos mucho. Cambios interesantes y cosas nuevas se están dando también a la hora de dormir en la noche: la cuna (convertida en "toddler bed") ha salido yá de nuestras vidas. Tenoch duerme gran parte de la noche en un cama Montessori, o sea, en un colchón tirado en el piso. Es más seguro y más cómodo, además de que la hora de irse a dormir se siente cómo una noche de campamento. Como sea, seguimos leyendo, y a continuación les comparto un poco sobre los libros que no calientan el librero de Tenoch durante éste último mes: 

Tribal Alphabet   
de Nan Richardson, Claudia Pearson (ilustradora)
Este hermoso libro está brillantemente ilustrado por la "Brooklynite" Claudia Pearson y muestra un abecedario completo de tribus y grupos étnicos de todo el mundo. Desde el Aborígen Australiano, hasta los Zulu de Africa, el libro te lleva en un viaje visual y colorido que revela detalles y características sorprendentes sobre la maravillosa raza humana que pobla este planeta genial. Es en inglés, así que leemos poco y más bien compartimos lo que vemos en las vívidas y emotivas ilustraciones. 

Harriet baila de Ruth Symes, Caroline Jayne Church (ilustradora)
Otro regalo de Barcelona de su primo John Michael, éste colorido libro le permite a Tenoch practicar su palabra (y actividad) preferida: "bailar". Trata de una erizo llamada Harriet a quién le encanta las fresas, las flores, las mariposas y por supuesto, bailar. Las mariposas caprichosas no quieren bailar con ella pero al final se unen al grupo y todos bailan felices.

Little Boy de Alison McGhee, Peter H. Reynolds (ilustrador)
Este emotivo cuento es en inglés, así que mamá lo lee y lo comentamos en español. El niñito protagonista se la pasa inventando con sus juguetes favoritos: una taza amarilla, un camión, utencilios de cocina, insectos en el patio, arena, y una caja gigante que se convierte en muchas cosas. Tenoch imita cada una de las peripecias del niñito y a veces lo emociona más de lo que lo adormece, pero finalmente el niñito termina dormido, acurrucadito con su perro. Y Tenoch, acurrucadito a mamá.

1 comentario:

arte-eco dijo...

Leer cuentos es algo que a mis hijos siempre les a gustado,nos relaja a todos y nos acerca. Sigan disfrutando.