viernes, 1 de octubre de 2010

Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis

Amigos y amigas, lectores y lectoras, les debo una. Y es que sé que esperan pacientemente el resultado de las pruebas de embarazo de ésta semana. Pués no es tan sencillo cómo el positivo o negativo o las rayitas rosadas cuándo orinas en el palito. Tengo una enfermera que me ha llenado la cabeza de numeritos que miden la "gonadotropina coriónica humana" (hCG por sus siglas en inglés), y entre números siento enloquecer. He tenido tres pruebas quantitativas de embarazo ésta semana, ya me conocen en el laboratorio y mis venas me pidieron vacaciones sin agujas. 

Pero, hasta el sol de hoy estoy embarazada y he decidido vivir un día a la vez. Hoy estoy feliz y agradacida de las bondades que el cielo me ha regalado a través de mi vida.

Para los que se preguntan, siento todo tipo de movimientos en el vientre (seguro que mayormente nervios). Estoy un poco hinchada y extrañamente he tenido "mood swings", pero éstos me los causó la enfermera, y a éstos ha contribuído las recientes inestabilidades atmosféricas en la ciudad de Nueva York.

Por éste medio agradezco sus oraciones, mensajitos y llamadas, es reconfortante saber que te quieren y se preocupan por tí. Así estonces les regalo un pedacito de canción que me prestó Oscarito De León. Les deseo un fin de semana con o sin números, pero con sentimientos y corazón.


Calculadora, interesada, mercantilista, te compadezco
porque no sabes, porque no debes
porque no puedes disfrutar del amor.

Hay que ser como yo, bohemio y poeta
tener sentimientos, y además corazón.

Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho y ocho dieciseis...

– Oscar DeLeón, Calculadora (fragmento)

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